La Experiencia Clandestino
Frente al mar en Zahara de los Atunes
Clandestino no se cuenta, se vive. Una cena aquí es un paréntesis: el rumor del Atlántico, la luz dorada de la tarde y un equipo que cuida de ti como en casa.
Nuestra Terraza
El lugar perfecto para ver el atardecer.
Mesas con vistas al Atlántico donde el atardecer se convierte en el mejor acompañante de tu cena. Espacio amplio, fresco, con toldos y sombrillas en verano.
El Interior
Madera, luz natural y música suave.
Un espacio cálido y acogedor donde la madera, la luz natural y la música suave crean el ambiente perfecto para una cena íntima o una sobremesa larga.
La Puesta de Sol
Cenar viendo cómo el sol se hunde en el horizonte.
Uno de los pocos restaurantes donde puedes cenar viendo cómo el sol se hunde en el horizonte. Pide la mesa más cercana al ventanal y deja el reloj fuera.
El Servicio y la Atención
Como en casa, pero mejor.
Equipo que conoce el producto, propone maridajes y cuida cada detalle. La mejor manera de descubrir Clandestino es dejarte aconsejar.